Una palabra que no me gusta

197102921161480784_AgGw6QaN_bHay palabras de nuestro maravilloso idioma que no siempre son de mi gusto y auque definen muy bien lo que quieren decir, son tan contundentes que suenan duras.

Si nos referimos a una adolescente decimos de ella que es una quinceañera. Más tarde esa  joven es veinteañera. Después treintañera. Suena bien, fresco, alegre, bonito…Y de buenas a primeras surge “la cuarentona” ¡Qué palabro! Es despreciativo, duro…¡Cuarentona! Y de ahí en adelante lo que queráis. Cincuentona, sesentona, setentona…¡Dios! Hoy por hoy una mujer de cuarenta años  se nos puede presentar tan joven como se lo proponga, con las mismas posibilidades que las de menor edad y  con el añadido de la experiencia que le han regalado los años. Y lo mismo ocurre con las de cincuenta. Y con las de sesenta… Y con más edad también pasa algo parecido aunque el físico vaya pasando factura. Pero eso ya va importando menos si se sabe encajar. Lo que no encajo, en la parte que por edad me corresponde, es eso de cuarentona, cincuentona, sesentona etc. etc.¡ No y no! Y desde aquí propongo que se acabe con ese adjetivo tan denigrante. Desde ahora mismo yo hablaré de cuarentañeras, cincuentañeras, sesentañeras… ¿Tengo o no tengo razón? Más razón que un santo. Bueno, que una santa. Santa Ana

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s